El dilema del rombo

El puesto del mediocentro es, sin duda, el más determinante en el fútbol moderno. A lo largo de los años, esta es la demarcación que más modificaciones ha experimentado. Antes los mediocentros solo recuperaban el balón para dárselo a los delanteros. Recordemos que en los 50, el Atleti era altamente temido por los rivales debido a sus delanteras de seda (Juncosa, Vidal, Silva, Campos y Escudero) y cristal (Juncosa, Pérez, Paya, Ben Barek, Carlsson y Escudero). En aquella época, el equipo jugaba con cuatro defensas, un mediocentro y cinco delanteros. En los cinco años que duraron estas dos delanteras, el Atlético ganó dos Ligas, una Copa y una Supercopa de España. Pero ahora las cosas han cambiado, porque para poder competir en el fútbol actual, y más con el estilo de la posesión (que es la moda), es fundamental tener un centro del campo sólido, compuesto por jugadores que no solo aporten calidad y fantasía en ataque, sino que ofrezcan un buen equilibrio defensivo.

La finalidad de este artículo es examinar el sistema que utilizó Manzano en la mayoría de los partidos durante esta primera mitad del campeonato: El rombo. Empezaremos explicando los motivos del fracaso estrepitoso, para luego analizar sí es posible ser realmente competitivos utilizando este concepto táctico en el contexto del fútbol actual.

Sistema: 1-4-1-2-1-2

-Dibujo

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¿Por qué no funcionó?

El motivo por el que nuestro juego fue lento, previsible y con poca profundidad, es que no ocupamos bien los espacios en ataque. La clave para hacer funcionar este sistema es que el balón circule por el CENTRO del campo durante periodos largos. ¿Por qué? Para cerrar la defensa del rival y así, aprovechar las subidas de los laterales en ataque. ¿Problema? Nuestros centrocampistas no tienen ni la técnica ni la visión suficiente para mover el balón por el centro de manera consistente. ¿Consecuencia? Los laterales apenas podían generar peligro en sus subidas.

La idea es esta…

El Atleti hizo esto…

Osasuna, Sevilla, Granada… ¿Por qué tantos empates sin goles?

Al estar jugando con tres mediocentros de similar perfil EN TAN POCO ESPACIO por el centro del campo, los rivales apenas podían sorprendernos cuando perdíamos el balón. ¿Por qué? La mala ocupación de espacios hacia que nuestras transiciones fueran lentas, lo cual provocaba que el ritmo de los partidos fuera lento. Como cambiar el ritmo a través de un único pase solo está al alcance de los elegidos, el juego de la MAYORÍA de los rivales acababa contagiándose de nuestra lentitud. Eso hacía que tuviéramos TIEMPO DE SOBRA para replegar tras perder el esférico, para así defender la acción ofensiva del adversario con al menos 7 jugadores situados en campo propio. Por eso apenas nos tiraban a puerta al comienzo de la temporada, pero también debido a eso, no pudimos marcar en ¡¡7 de los primeros 16 partidos oficiales!!

¿Alternativa más ambiciosa? 1-4-1-2-1-2 a 1-4-3-3…

Prescindir de uno de los cuatro mediocentros y el delantero referente (no el que apoya las transiciones) para colocar dos jugadores exteriores (ej. Barça). ¿Ventajas? Mejor ocupación de espacios (mayor amplitud), más apoyos en la zona de creación de juego y más movilidad en el último cuarto del campo. Todo eso equivale a mayor capacidad de desequilibrio en ataque. ¿Problema? El Atlético no puede (ni debe) quitar a Falcao y ¿no quiere? quitar a Gabi del once titular.

Seria así…

 

¿Inconvenientes?

Este sistema es INSOSTENIBLE para equipos que no tengan jugadores técnicamente capacitados para tener casi el 100% de eficacia en los pases por el centro del campo. ¿Por qué? Si tienes jugadores imprecisos en la transición del balón, acabas perdiendo muchos. ¿Consecuencia? Tienes que replegar. Teniendo en cuenta que estás jugando con un pivote defensivo y 5 jugadores completamente ofensivos delante de él, lo más probable es que el equipo se rompa tras cada perdida de balón cerca del centro del campo.

Al Barça le va bien este sistema porque sus mediocentros apenas efectúan pases defectuosos, y eso les permite tener >70% de posesión cada partido. Además, saben marcar el ritmo de fábula (¿jugar rápido o contemporizar?), lo cual no solo les hace más peligrosos en ataque, sino que además les permite ser más sólidos en defensa (porque apenas pierden la pelota).

¿El rombo nunca puede ser competitivo?

En el fútbol pocas cosas que se pueden descartar de raíz. Partiendo de esa base, es justo decir que este sistema de juego también podría ser competitivo si está compuesto por los jugadores adecuados. De hecho, el Milán ganó la Champions 06/07 formando un rombo con Gattuso, Pirlo, Seedorf y Kaká en el centro del campo. El Barça podría hacer lo mismo con Busquets, Xavi, Iniesta y Fábregas (ejemplo parte inferior). Pero lo más importante es entender que no cualquier mediocentro en el mundo aporta el equilibrio, calidad, visión, movilidad y eficacia que aportan los 8 que hemos mencionado en la parte superior. Eso es un factor determinante, puesto que en este sistema, los cuatro jugadores de la media son los que tienen que marcar las diferencias y sostener el juego del equipo. Mario, Gabi, Diego y Turan nunca serían competitivos, pero Bruno, Valero, Diego y Turan puede que sí…

Tácticamente, existen dos variantes PRINCIPALES para hacer funcionar este sistema…

-Método uno (ejemplo clásico)…

¿Ventajas? Siempre habrá un delantero específico en el área (mientras el otro caiga al costado). Por otra parte, el equipo tendrá mayor capacidad de sorpresa en el último cuarto de campo puesto que Messi y Alexis / Villa se mueven hacia el costado, en vez de esperar el balón pegados a la banda.

-Método dos (1-4-3-3 sin delantero centro)…

¿Ventajas? Al no haber ningún delantero especifico, los centrales no tendrán ninguna referencia de marcaje y eso les complicara la labor. Además, los tres jugadores del último cuarto son ABSOLUTAMENTE móviles, puesto que los carrileros pueden tirar diagonales hacia dentro y Messi puede irrumpir en el área con sus característicos desmarques de ruptura. ¿Problema? La función de Messi en este sistema, solo la puede realizar él en el mundo. En el Atleti puede hacerlo Adrián, pero NUNCA con la eficacia del argentino.

CONCLUSIÓN

La idea de utilizar un sistema que incorpora cuatro centrocampistas en la línea de creación no es inválida, siempre que se tengan ciertos conceptos claros. Lo básico es comprender que el balón tiene que circular por el centro del campo durante periodos largos, en busca de crear espacios exteriores que puedan aprovechar los laterales / interiores / segundos delanteros para generar acciones de peligro de cara a la portería rival. Evidentemente, un equipo solo será capaz de mover el balón CONSISTENTEMENTE por el centro si tiene futbolistas con una buena técnica, una gran visión de juego y una innata capacidad para marcar el ritmo. ¿Por qué? El rival te presionara con MAXIMA intensidad en esa zona y necesitaras centrocampistas tremendamente eficaces para evitar pérdidas de balón en zonas comprometidas (contras del rival). Teniendo esto en cuenta, la única forma en la que el Atlético puede ser competitivo utilizando este sistema, es fichando dos mediocentros que aporten bastante más nivel (y equilibrio) que Mario y Gabi…

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