Contraataque vs. Fútbol de alto ritmo

Simeone dijo tras la victoria ante el Villarreal el pasado fin de semana que la idea del equipo era plantear un partido de “alto ritmo” ante los de Molina. La explicación más racional a esa decisión del técnico argentino es que, a pesar de contar con jugadores de buena visión, movilidad y técnica, los valencianos físicamente no estaban preparados para oponer resistencia a un Atlético que propuso un futbol directo, de alta intensidad y mucha velocidad. En este análisis hablaremos de la GRAN diferencia que existe entre que el equipo adopte el estilo de jugar a la contra (como intentó ante el Málaga), a que apueste por un estilo de presión en todas las líneas (como hizo ante el Villarreal).

Tácticamente es tan ‘fácil’ como dibujar un esquema donde se adelanta a la defensa casi hasta la línea divisoria del terreno de juego (ver dibujo parte inferior), pero prácticamente es tan difícil como que los jugadores tendrán que adaptarse a una idea de juego que no solo ofrece un margen de error bastante más fino, sino que además, debido a lo anterior, exige un despliegue físico mucho más significativo. Por otra parte, el perfil de jugadores que se adaptan a uno y otro estilo es completamente distinto.

Contraataque (ejemplo sistema 1-4-1-4-1)

 

 

 

 

 

 

Fútbol Alto Ritmo (ejemplo sistema 1-4-1-4-1)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin ir más lejos, el Real Madrid, que ha ganado 22 de sus últimos 23 partidos oficiales, tardó una temporada entera en pasar del primer dibujo al segundo. ¿Por qué? En primer lugar, el riesgo que supone dejar tantos espacios a la espalda de tu línea defensiva solo es asumible cuando tienes un equipo compuesto por jugadores que sepan asfixiar al rival, hasta el punto de obligarle a pegar pelotazos cada vez que se le presiona en su propia mitad del campo. Esto solo es posible cuando los futbolistas de tu equipo se compenetran bien sobre el césped, algo que solo se consigue con el paso de los partidos. En segundo lugar, no es ni fácil ni inmediato adaptar, tanto física como psicológicamente, a tu plantilla a un estilo que exige que TODOS los partidos se jueguen a la MAXIMA intensidad. Recordemos que los estilos se plantean con vistas a formar un equipo competitivo para la totalidad de un ejercicio deportivo, y no solo 2 o 3 partidos.

¿Diferencia en términos de la preparación física?

Si bien lo MÁS importante cuando juegas replegado es que los jugadores tengan suficiente resistencia para aguantar partidos en los que tengan que correr muchos kilómetros detrás del balón, cuando presionas arriba, los futbolistas deben estar preparados para realizar esfuerzos mucho más cortos e intensos. ¿Por qué? Cuando esperas al rival en tu campo, la clave está en que todos los jugadores que componen tu sistema defensivo se posicionen bien, cierren espacios interiores, sepan bascular y hagan los apoyos (y permutas) necesarios para provocar las perdidas de balón del rival, para luego salir al contraataque. Pero cuando presionas arriba, a pesar de que el orden táctico sigue siendo importante, lo fundamental es que los jugadores ejerzan una presión muy intensa sobre el poseedor del balón. ¿Por qué? Si dejamos al rival salir con el balón jugado con relativa facilidad, aprovecharan el GRAN espacio que hemos dejado a la espalda de nuestra defensa para generar situaciones de uno contra uno ante nuestro portero.

¿Diferencia en términos de perfil de jugadores?

La diferencia más significativa está en el perfil de los jugadores que componen la línea defensiva. En este sentido, lo más importante es entender que si tienes una defensa compuesta por jugadores lentos, no es demasiado inteligente implantar un estilo que te exija jugar con la defensa adelantada. El Chelsea de Villas Boas fue victima precisamente de esto en el inicio de la presente temporada. Por su parte, este es probablemente el motivo por el que Carvalho ha perdido protagonismo en el Real Madrid, y también de que Lass sea la opción preferida de Mourinho para el lateral derecho en vez de Arbeloa.

¿Por qué compensa jugar con ese estilo a pesar de las altas exigencias?

Como todos sabemos, lo más importante del fútbol son los goles. Pues los goles solo aparecen si eres capaz de generar espacios. Evidentemente, si juegas un partido de alto ritmo, donde consigues que las transiciones sean cortas, veloces y verticales, eso hará que encuentres los espacios necesarios para generar peligro y desequilibrar al rival. Por otra parte, jugar a la contra no siempre es una opción (sobre todo para los equipos grandes), puesto que habrá rivales que te cedan la iniciativa y cierren los espacios en defensa para que no puedas hacerles daño. El ejemplo practico para entender la utilidad de este estilo es el propio Real Madrid, que ha pasado de no anotar ningún gol en el 26% de los partidos a domicilio la temporada pasada, a ser el equipo más goleador fuera de casa de toda Europa esta temporada (29 en 10).

¿Diferencia entre fútbol de alto ritmo y fútbol de posesión?

Lo habitual es pensar que los equipos que presionan arriba SIEMPRE buscan la iniciativa en el juego. Pero de la misma forma que el futbol no es una ciencia, ese comentario no es del todo exacto. Un equipo que busca atacar desde la velocidad puede decidir presionar arriba. Eso sí, una vez recupera el esférico, en vez de buscar la pausa y el dominio de la posesión, buscaría transiciones rápidas e intentaría acabar la jugada en pocos toques. De hecho, entre los gigantes de Europa, aparte del Real Madrid, también juega con ese estilo el Manchester United…

El efecto Simeone: ¿Contraataque o Futbol de alto ritmo?

En los primeros dos partidos que ha disputado el Atlético con Simeone como entrenador, hemos tenido la ocasión de ver ambos planteamientos. Los resultados saltan a la vista y las conclusiones son bastante claras…

El Atlético no tiene jugadores para jugar al contraataque. Los atacantes rojiblancos (sobre todo Falcao y Turan) no tienen la velocidad y capacidad de desequilibrio para generar peligro lejos de las inmediaciones del área del rival. Así las cosas, intentar hacer jugar a este equipo con esa filosofía de juego puede que le haga encajar menos goles de los que venia encajando con Manzano, pero difícilmente exprimirá el inmenso potencial ofensivo que tienen los atacantes de la plantilla. Por eso, la intención del técnico bonaerense debería ser la de dar continuidad a lo visto ante los amarillos, si bien hay que entender que es difícil jugar siempre con la intensidad que se jugó aquel día. De hecho, ante los de Molina, los colchoneros ¡¡¡recuperaron más balones de los que perdieron durante el partido (94 vs. 92)!!! algo que ni siquiera ha podido hacer el Madrid esta temporada.

La clave será comprobar si el equipo tiene la misma capacidad para practicar un fútbol de presión en todas las líneas y alto ritmo a domicilio, que es donde los jugadores tienen que empezar a responder si quieren tener opciones de hacer algo medianamente decente esta temporada. De momento, a pesar de seguir en las profundidades de la tabla clasificatoria de la liga, los rojiblancos se encuentran a 3 del 5º y a 7 del 4º…

Sobre Mohit