Post-partido. Sporting 1-1 Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid volvió a dejar escapar una oportunidad de oro para meterse en los puestos de liga de campeones ante un Sporting que realizó un gran encuentro. Con este, ya son tres los partidos consecutivos que llevan sin ganar los rojiblancos en liga, en los que su bagaje ofensivo se limita al gol en propia puerta que anotó Canella esta tarde. Un hecho difícil de comprender teniendo en cuenta que los de Simeone han tirado 49 veces a portería en esos tres partidos (21 entre los tres palos). Tampoco es lógico que los madrileños hayan bajado la intensidad en su juego ante un Sporting que les encerró durante varias fases del primer tiempo, explotando al máximo las debilidades defensivas de Juanfran, que fue completamente desbordado por un Adrián Colunga descomunal. Pero lo más sorprendente es que un equipo tan bien armado tácticamente como el nuestro no supiera administrar una ventaja en el marcador ante un rival que estaba al borde del precipicio.

Desde prácticamente la primera jugada del partido, quedó claro que el Sporting iba a dejarse la piel en busca de una victoria que les permitiera acortar distancias con respecto a los puestos de salvación. De hecho, el planteamiento de Clemente era mucho más ambicioso de lo que cabía esperar en un principio. El técnico de Baracaldo ordenó a su equipo someterle al Atlético a una presión agobiante en campo contrario, colocando hasta cuatro futbolistas de corte completamente ofensivo (Carmelo, De las Cuevas, Colunga y Barral) en el equipo titular, además de un mediocentro con recorrido y llegada desde segunda línea (Castro). ¿Resultado? Los asturianos encontraron muchas facilidades para progresar por el campo de un Atlético que se vio superado en términos de intensidad por primera vez desde que Simeone se ha hecho cargo del equipo. Lo vimos sobre el césped, y las estadísticas no dejan lugar a dudas…

 

Sporting

Atlético

1ª PARTE: Rec / Per (relación)

37/43 (0.860)

34/47 (0.723)

 

A pesar de todo, como avisamos en la previa, el Sporting es un equipo al que le cuesta replegar tras perder el balón, circunstancia que aprovechamos para generar varias situaciones de 4 contra 4 ante su defensa, que bien pudieron aprovechar Falcao (minuto 6) o Diego (minuto 43) durante la primera mitad. De hecho, el gol de Atlético llega tras una perdida de balón de los rojiblancos, en una jugada en la que Adrián aprovechó la posición adelantada de la zaga asturiana para superar a Gregory y quedarse mano a mano con Juan Pablo.

La gestión de la ventaja

A pesar de haber generado las ocasiones más claras, la sensación que transmitía el partido era que el conjunto madrileño estaba siendo dominado por el Sporting. El hecho de que, a pesar de esa circunstancia, fueran los colchoneros quienes se adelantaran en el marcador, hacía pensar que los de Clemente acabarían entrando en un estado de resignación, que finalmente les obligaría a bajar los brazos. Pero no fue así. ¿Por qué?

1)      Los asturianos mantuvieron la intensidad de su juego y por consiguiente, siguieron acercándose a la portería de Courtois con frecuencia (aunque poca claridad).

2)      Los rojiblancos les dejaron hacerlo…

Uno de los factores que hace competitivo a un equipo es su capacidad de gestionar las ventajas. Hace varios años, José Mourinho manifestó en una entrevista que una de las claves para que el Chelsea ganara la liga en su primer año como técnico de los blues, fue que adquirieron una fortaleza mental que les permitía jugar con la seguridad de saber que un gol marcado es igual a una victoria. Otro ejemplo parecido fue el del Valencia de Benítez. Ese equipo pasó una temporada y media sin que le remontaran un partido. ¿Las claves?

Saber jugar el partido con el marcador a favor. Es evidente que el Atlético genera peligro en ataque cuando encuentra espacios. Es evidente que el Atlético encuentra espacios cuando impone un juego de alto ritmo y transiciones verticales. Pero parece que para los jugadores todavía no es tan evidente la importancia de bajar el ritmo del partido una vez alcanzada la situación favorable en el marcador. Los rojiblancos no evitaron entrar en un partido de ida y vuelta, y eso al final acabó pasándoles factura.

La consigna lógica, ante un equipo que se encontraba en una situación de enorme fragilidad mental, era dormir el partido. ¿Por qué? De haberlo hecho, habríamos conseguido frustrar al rival, obligándole a asumir riesgos excesivos en ataque, lo cual seguramente habría provocado algún error defensivo que nos hubiera permitido rematar el partido con el 0-2.  

La mano de Eguren

A pesar de que el Sporting mereció llegar al descanso con empate en el marcador (por su juego y por nuestra falta de inteligencia), lo cierto que es que ese no debió llegar en la acción que se produjo en el minuto 36. Y es que, las repeticiones dejan claro que Eguren controla el balón claramente con el antebrazo, lo cual no solo supone que el gol es completamente ilegal, sino que además, según el reglamento, tendría que haber supuesto la segunda amarilla para el pivote defensivo del equipo asturiano. ¿Por qué? Intenta engañar al colegiado. Esa acción condicionó el resto del partido.

Los cambios: Hoy sí tuvimos revulsivos de banquillo

El gol del empate espoleó al Sporting, que salió totalmente enchufado a la segunda mitad. De hecho, a pesar de que Simeone cambió su dibujo del 1-4-2-2-2 al 1-4-2-3-1 desplazando a Adrián a la banda izquierda y a Diego de segundo delantero, fueron los de Clemente quienes llevaron el peso del encuentro durante el primer cuarto de hora.

Pero la entrada de Salvío y Pizzi por Koke y Diego (lesionado) cambió completamente el rumbo del partido. ¿Por qué? El Sporting apenas permitía (presión intensa + faltas constantes) a los creadores rojiblancos (Mario, Gabi, Diego y Koke) combinar entre ellos y dar continuidad al juego ofensivo del equipo de Simeone. Pero la entrada de los dos carrileros (sobre todo Salvío) ofreció más profundidad al Atlético, que supo aprovechar los espacios que dejaron los asturianos en defensa mediante la velocidad y el desborde del argentino. De hecho, el ex del Lanús dio varias asistencias a un Falcao que volvió a fallar más de la cuenta.

Más tarde, el cambio defensivo de Simoene (Perea por Adrián) reubicó  a Juanfran en el puesto de extremo y a Salvío en el de mediapunta, donde también se lució el ‘toto’, poniendo varios pases peligrosos entrelineas a los desmarques de Falcao. Pero a pesar de terminar el partido en campo contrario y generar suficientes ocasiones en la última media hora para ganar el partido, los rojiblancos volvieron a acusar su falta de puntería, la cual se ha agravado sobremanera en los últimos 4 partidos de liga.

¿Los jugadores acusaron el cansancio de la Europa League?

Es evidente que un equipo que no sé preparó en pretemporada (con Manzano) para realizar un juego de alta intensidad como el que viene desarrollando en las ultimas fechas, puede acusar el cansancio cuando le toca jugar dos partidos a la semana en vez de uno. Viendo la primera mitad del partido ante el Sporting, parece una teoría más que lógica. Pero tras ver lo bien que terminaron los rojiblancos el partido físicamente, uno se pregunta: ¿El rendimiento de la primera fue por culpa del cansancio acumulado o porque los jugadores no supieron anticipar la intensidad con la que iba a afrontar el partido el Sporting?

ATLÉTICO DE MADRID

1ª PARTE

2ª PARTE

Rel Rec / Per

34/47 (0.723)

40/48 (0.833)

Llegadas al área

15

23

Remates (a puerta)

7 (4)

10 (6)

Saques de esquina

3

5

Pases

207

236

 

¿Cómo puede un equipo acusar el cansancio acumulado durante la primera parte y no en la segunda?

 

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