Post-partido: Sevilla 1-1 Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid no pasó del empate frente a un Sevilla que fue de menos a más durante el partido de anoche. Los de Michel empezaron con muchas dudas, siendo incapaces de penetrar el solido sistema defensivo que plantaron los rojiblancos sobre el césped del Sánchez Pizjuan en el inicio del encuentro. Los de Simeone salieron con la idea de jugar replegados, pero situando la segunda línea de presión en el centro del campo, para así evitar que los mediocentros del Sevilla pudieran elaborar en campo contrario. Lo consiguieron a la perfección durante la primera media hora, en la que además encontraron un tempranero gol de Salvío. Más tarde, incomprensiblemente, en vez de intentar frenar el partido, accedieron a jugar un partido de alto ritmo, de ida y vuelta, que le sirvió al Sevilla para poder aprovechar la capacidad de desequilibrio de sus hombres ofensivos. En esas llegó el empate del conjunto andaluz, que a raíz de aquello, aprovechó el cansancio físico acumulado por los colchoneros para acabar encerrándoles en su propio campo durante gran parte del segundo periodo. Al final, reparto de puntos.  

Como ya avisamos en la previa, el peligro de los dos equipos iba a llegar por las bandas. Entre otras cosas, porque ninguno salió al campo con mediocentros que supieran jugar entrelineas y tuvieran capacidad para dar consistencia al juego de elaboración de sus respectivos equipos. En esas circunstancias, el famoso trivote defensivo al que tanto criticamos con Manzano de entrenador (el jienense buscaba que le dieran posesión), fue capaz de destruir el juego del Sevilla durante la primera media hora, impidiendo que el balón llegara en buenas condiciones a los dominios de los atacantes sevillistas. ¿Qué cambió después? Ya con desventaja en el marcador, el Sevilla entendió que debía ser mucho más VERTICAL para poder buscar a Navas y Reyes con espacios por sus respectivas bandas. De hecho, a partir del minuto 30, en vez de buscar la pausa y la creación en el centro del campo, los hispalenses optaron por pases largos buscando la velocidad de sus dos carrileros. ¿Qué debió hacer el Atlético? Impedírselo. ¿Cómo? Controlando el ritmo del partido. 

Los tres mediocentros debieron hacer uso del recurso del ‘pase horizontal’ para dormir el partido y evitar que se jugara a la velocidad (alta) que le interesaba al Sevilla. Desafortunadamente, ninguno de los tres demostró tener capacidad para bajar el ritmo de partido. De hecho, entre los tres solo efectuaron 96 pases durante el encuentro (tabla parte inferior). En este sentido, el Atlético echó mucho en falta a sus dos jugadores con más toque y visión (Diego y Arda).

 

Pases totales

Balones perdidos

Tiago (82 minutos)

24

4

Mario (94 minutos)

30

5

Gabi (94 minutos)

42

4

Total

96

13

 

¿Resultado? El partido se convirtió en una ida y vuelta constante, en el que ninguno de los dos equipos tuvo ningún tipo de control del juego. ¿Consecuencia? Las transiciones, al ser completamente verticales, eran menos precisas. Las posesiones duraban poco tiempo. El hecho de que el partido se jugara a un ritmo tan alto impedía a los dos equipos reorganizarse en defensa (dibujo parte superior) para poder defender la acción ofensiva del adversario. De hecho, por parte del Atlético, Salvío y Koke no recuperaron ningún balón durante la segunda parte (9 entre los 2 durante los primeros 45 minutos). ¿Por qué? No llegaban a tiempo a su zona de repliegue.

Era evidente que esa forma de jugar le interesaba mucho más al Sevilla, que aparte de ir por detrás en el marcador (tenia mucho que ganar y poco que perder), tenía jugadores más desequilibrantes en ataque con espacios por delante. De hecho, el gol del Sevilla fue un fiel reflejo de esa situación. El Atlético de Madrid recuperó el balón tras una falta lanzada por el Sevilla desde el perfil izquierdo de su ataque, para luego salir a la contra con tres futbolistas. Finalmente, Salvío no fue capaz de dar el pase definitivo a Adrián en una jugada donde el Atlético encuentra una situación de tres contra tres ante la defensa andaluza. A pesar de perder el esférico casi en la frontal del área del Sevilla y de tener hasta 8 jugadores detrás de la pelota en el momento de la perdida, los rojiblancos acabaron encajando un gol a la contra en una jugada en la que el Sevilla solo dio 4 pases. Medel – Kanoute – Navas – Diawara.

A raíz de aquello, pesó mucho el hecho de que Michel hiciera los tres cambios en los 20 minutos posteriores (dos por lesión), mientras el Atlético siguió con los mismos once hasta el minuto 81. Esa circunstancia le permitió al Sevilla llegar al final del encuentro más entero físicamente, algo que aprovecharon sus futbolistas para encerrar al Atlético a base de empuje. Pero los rojiblancos aguantaron con unas y dientes un empate que fue celebrado por todo lo alto por Simeone justo después de que el árbitro decretara el final del encuentro. A pesar de que los rojiblancos siguen sin poder ganar a un grande en liga, al menos ayer fueron capaces de salvar un punto y el golaveraje ante un rival directo en la lucha por la Champions.

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