Post-partido: Atlético de Madrid 3-1 Besiktas

El Atlético de Madrid logró dejar encarrilada la clasificación para la ronda de cuartos de final de la Europa League ante un Besiktas que, según su propio entrenador, regaló la primera mitad a los de Simeone. Los rojiblancos dejaron claro desde la primera jugada que su objetivo era dejar sentenciada la eliminatoria en el partido de ida. De hecho, durante los primeros 20 minutos, los colchoneros dispusieron de hasta tres ocasiones claras para inaugurar el marcador. Sin embargo, los tres goles llegaron entre el minuto 23 y 36, en los que los de Simeone sacaron máximo provecho de la pasividad defensiva de los jugadores del Besiktas y en especial, del error táctico que cometió Carvalhal al colocar a un interior diestro como Veli Kavlac en la demarcación de lateral izquierdo. Tras el descanso, quizá debido al cansancio acumulado, los rojiblancos acabaron regalando demasiados metros a un Besiktas que, tras el golazo de Simao, tuvo la esperanza de volver a meterse en la eliminatoria. Pero el partido finalizó con un 3-1 que le da muchas garantías al Atlético para afrontar el partido de vuelta en Estambul dentro de una semana.

Los goles: El Atlético explotó los defectos del Besiktas

En la previa avisamos que el conjunto turco era tan peligroso por su banda izquierda en ataque como frágil en defensa. ¿Por qué? Utilizan dos jugadores completamente ofensivos en esa banda. Pero Carvalhal llevó esa circunstancia al extremo, al dejar en el banquillo a Ismail Koybasi (recién salida de una lesión) y poner en su lugar a un jugador que ni es lateral, ni es defensivo y por no ser, ni siquiera es zurdo. Eduardo Salvío sacó máximo provecho de esa situación. En el primero de sus dos goles, tras controlar un espectacular pase largo de Koke, se deshizo del austriaco con un precioso autopase, facilitado por la falta de contundencia en la entrada del ‘lateral’, para acabar finalizando la jugada con una frialdad enrome. En el segundo, le ganó la espalda al 8 para quedarse mano a mano con el guardameta turco Gonen. El internacional argentino demostró una enorme confianza al realizar una vaselina espectacular en vez de asistir a Falcao, que estaba absolutamente libre de marca.

También dijimos en la previa que los dos jugadores más débiles del esquema táctico del conjunto turco eran sus dos centrales. Ambos explicaron los motivos en la jugada del tercer gol. Falcao arrastró a Sivok hacía la derecha, dejando una situación de uno contra uno a Adrián ante Korkmaz. Tras esperar unos segundos la llegada de algún jugador de segunda línea, el asturiano decidió realizar la jugada individual. Entonces, el futuro internacional absoluto se deshizo con una enorme facilidad de central turco, para luego acabar finalizando la jugada con esa sangre fría que en ocasiones le suele faltar.

Segunda mitad: La reacción turca

La diferencia principal con respecto al Besitkas de la primera mitad y el de la segunda mitad era que los Carvalhal, como él mismo reconoció en la rueda de prensa posterior al encuentro, volvió a parecer un equipo de fútbol durante los segundos 45 minutos. Los defensas fueron más expeditivos a la hora de despejar las jugadas, y el equipo, en su conjunto, trabajo con una mejor disciplina táctica tanto en defensa como en ataque. Los turcos ya no dejaban jugar entrelineas al Atlético (Koke, en especial) con la facilidad que lo hicieron en la segunda mitad y al mismo tiempo, fueron capaces de dar cierta continuidad y criterio a sus transiciones ofensivas.

A todo lo anterior se sumó el hecho de que el Atlético, prácticamente desde el comienzo del segundo acto, retrocedió su línea de presión casi hasta el centro del campo, facilitando la tarea de sacar el balón jugado desde la defensa a unos zagueros que habían tenido enormes complicaciones en ese sentido durante los primeros 45 minutos. Eso a su vez facilitó la intervención de un Manuel Fernandes que se echó al equipo a sus espaldas, dándole la presencia ofensiva que le había faltado durante la primera mitad.

Los cambios

En el minuto 57, Simao envió un centro al área que Pektemec estuvo apunto de convertir en el 3-2 tras ganarle la posición a Perea. En esos momentos, el Besiktas estaba dominando el partido y el Atlético no lograba presionar la salida de balón de los turcos con la intensidad con la que hicieron en la fase inicial del encuentro. Teniendo esto en cuenta, Simeone apostó por realizar un cambio defensivo para protegerse de las incursiones de un rival que se acercaba con cada vez más peligro a las inmediaciones del área rojiblanca. De hecho, los turcos, que no habían sacado ningún saque de esquina durante toda la primera mitad, lanzaron 3 durante los 10 minutos iniciales del segundo periodo. Uno dio paso al gol de Simao (tras rechaces), otro tuvo que ser despejado in extremis por Courtois y el tercero pudo haberse convertido en gol olímpico de Fernandes. El cambio era necesario. Pasamos a jugar al contrataque…

Tras el cambio, el Atlético se rearmo en defensa jugando con hasta 5 jugadores en la segunda línea de presión, y pudo neutralizar el dominio del Besiktas. Aun así, los turcos tuvieron algún acercamiento peligro en los minutos finales. Holosko se topó con Courtois en el 86 y Godín estuvo apunto de marcar en propia puerta en el 92 tras un centro de Koybasi desde la banda izquierda. Bien es cierto que Falcao y Koke también tuvieron ocasiones claras para ampliar la ventaja rojiblanca.

Las imágenes

Una de las imágenes destacadas del choque fue la de Simao cumpliendo con su promesa de no celebrar si marcaba. El luso dio muchas tardes de gloria a la parroquia rojiblanca y su nombre siempre se recordara con cariño en las gradas del Calderón. La otra imagen de la noche nos la ofreció Saúl Ñíguez, que por fin debutaba con el primer equipo. El joven interior zurdo de 17 años es un habitual en los entrenamientos del primer equipo, y aunque en este momento le esté costando bastante adaptarse al fútbol de la segunda división B (filial), es una de las mayores promesas de la cantera rojiblanca.

Sobre Mohit