Post-partido: Atlético de Madrid 2-0 Granada

El Atlético de Madrid se impuso al Granada en un partido sin brillo, en el que a los rojiblancos les bastaron dos arranques de genialidad en momentos decisivos del choque para hacerse con los tres puntos. Los de Abel Resino se mostraron muy solidos y compactos a pesar de venir al Calderón con ni más ni menos que 8 bajas importantes, a las que se sumó la lesión de Jaime Romero, que tuvo que ser retirado tras la primera media de hora de juego al sufrir un pinchazo en los isquiotibiales. Por su parte, los colchoneros echaron bastante en falta a Diego (lesionado) en ataque. Y es que, a pesar de haber jugado con tres jugadores en la línea de creación (Mario – Gabi – Koke), el equipo no tuvo ningún tipo de consistencia en las transiciones ofensivas, y como consecuencia de ello, apenas fue capaz de encontrar profundidad en ataque (solo 3 tiros entre palos). Pero a pesar de todo, los rojiblancos demostraron suficiente oficio y personalidad para hacerse con los tres puntos en el partido menos intenso y más feo de la era Simeone.

Como era de esperar, los andaluces salieron al choque con la idea mantener una buena disciplina táctica en defensa y no regalar ningún espacio en ataque a los rojiblancos. Por su parte, a los de Simeone, que han jugado hasta 8 partidos en los últimos 30 días, se les notó con una evidente falta de frescura que no solo les impedía mover el balón con criterio por campo contrario, sino que también les dificultaba realizar la presión intensa y agresiva a la que nos tenían habituados desde el comienzo de este año. Todo eso hizo que los primeros 10 minutos del encuentro se transcurrieran por una línea igualada, donde ningún equipo pudo siquiera acercarse al área rival. Bien es cierto que en los 10 minutos siguientes los rojiblancos sacaron hasta 6 saques de esquina, pero en ningún momento llegaron a transmitir una sensación de dominio absoluto.

La falta de ideas del Atlético en ataque les hizo crecer a los nazaríes, que a partir del minuto 20 empezaron a asomarse con cierto peligro al marco defendido por Thibaut Courtois. De hecho, Jaime Romero y Uche pusieron en varios apuros a los de Simeone por el sector derecho de su defensa, ganando en velocidad a un Miranda que no supo achicar los espacios a la hora de hacer la cobertura a Juanfran. Pero la lesión de Jaime Romero, hasta entonces el jugador más peligroso en ataque del Granada, frenó la progresión de los de Abel Resino, que veían como el Atlético se ponía por delante en el marcador a 7 minutos del descanso con un autentico golazo fabricado por los dos zagueros centrales.

Con el marcador en contra, el Granada salió al segundo tiempo con una mentalidad más ofensiva. Los de Abel adelantaron las líneas de presión para recuperar la pelota lo más rápido posible, y así, hacerse con la iniciativa en el juego. Y lo consiguieron. Pero a pesar de tener la pelota más tiempo (52% de posesión hasta la expulsión de Henrique), los andaluces apenas generaron peligro en contra de la portería rojiblanca. De hecho, el bagaje ofensivo de los nazaríes durante la segunda parte se resume en 9 llegadas al área (15 en todo el partido), 2 córners y ¡¡0 tiros a portería!!

En vistas de la incapacidad del Granada de encontrar profundidad en ataque, parecía una simple cuestión de tiempo que el Atlético encontrara el gol de la tranquilidad. Y este llegó tras un autentico jugadon de Juanfran, que tras recuperar la pelota en campo propio, se pegó un Sprint de 60 metros en el minuto 91, en el cual tuvo que deshacerse de hasta dos rivales, para acabar sirviendo en bandeja el gol a un Falcao al que las gradas del estadio le habían dedicado una tímida pitada previamente.

El efecto Assunçao

Corría el minuto 57 cuando Simeone, en vistas de que el Granada circulaba el balón con demasiada facilidad por nuestra mitad del campo, decidió sustituir a Mario Suarez por Paulo Assunçao. ¿Buen cambio? Las estadísticas hablan por sí solas…

 

Mario Suarez

Paulo Assunçao

Minutos

57

38

Rec / Per

6 / 4

10 / 3

Pases totales

27

18

 

Es evidente que Assunçao no tiene la proyección ofensiva que tienen los otros tres mediocentros rojiblancos (Gabi, Tiago y Mario), pero ayer ofreció al equipo el equilibrio defensivo que necesitaba ante el Granada. Su gran labor defensiva (1 recuperación cada ¡¡¡3.8 minutos!!!) fue una de las claves para que el Atlético no pasará apuros en el tramo final del encuentro.

La imagen

Allá por el minuto 85, cuando las gradas del Calderón empezaban a desesperarse con la inoperancia que mostraban los suyos en ataque, el cholo Simeone levantó los brazos pidiendo más apoyo a los aficionados del estadio. Y la respuesta fue inmediata. Las cuatro esquinas del Calderón cantaron al unísono para acabar llevando en volandas al equipo hacía la victoria final. Todos saben que la conexión de Simeone con la afición rojiblanca viene de lejos, pero era casi impensable que el argentino lograra recuperar el vínculo entre las gradas y el equipo casi de manera inmediata. Los datos de asistencia son un reflejo claro del ‘efecto Simeone’. Con el preparador argentino, casi 10 mil seguidores más asisten al estadio rojiblanco…

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