Post-partido: Mallorca 2-1 Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid cosechó su primera derrota fuera de casa ante un Mallorca al que le bastaron los cinco primeros minutos de la segunda mitad para hacerse con los tres puntos. Con esta derrota, los rojiblancos se sitúan novenos en la tabla clasificatoria a falta de lo que ocurra en el partido que jugara hoy el Espanyol frente al Racing. A pesar de todo, los pinchazos del Málaga y el Athletic le permiten a los rojiblancos seguir estando a cinco puntos de la Champions, una distancia todavía remontable teniendo en cuenta que aun quedan 33 puntos en juego de aquí al final del campeonato. Pero lo que está claro es que el Atlético ya no se puede permitir más tropiezos en liga. En definitiva, el encuentro que jugaran los colchoneros ante el Athletic el próximo miércoles a las 8 de la tarde en el Vicente Calderón será el primer match-ball que tendrá que salvar el equipo de Simeone.

Como era de esperar, el partido comenzó con un ritmo bastante lento, puesto que ambos equipos estaban más pendientes de no dar concesiones al rival en defensa en vez de generar situaciones peligrosas en ataque. De hecho, la primera mitad acabó con tan solo dos ocasiones de gol, una por parte de cada equipo. La del Atlético corrió a cargo de Mario Suarez, que remató con la testa una falta lanzada por Koke desde el vértice izquierdo del área del Mallorca. Aouate despejó a córner. Por su parte, Courtois repelió un buen tiro de Víctor desde dentro del área al borde del descanso.

¿El planteamiento del partido?

En vistas de la poca intensidad con la que jugaron el partido los rojiblancos durante la primera mitad, no seria descabellado pensar que su objetivo era minimizar los esfuerzos durante la fase inicial del choque, para acabar llegando bien físicamente a los últimos minutos. ¿Por qué? El planteamiento inicial de los de Simeone indicaba que la máxima prioridad de los rojiblancos era no encajar goles, lo cual nos hace pensar que quizá el técnico argentino buscaba llegar al minuto 60 con un 0-0, para luego acabar dando entrada a Turan (suplente, incomprensiblemente), para que este desequilibrara el choque en los últimos minutos.

¿Qué salió mal?

Nos pusimos por detrás en el marcador. A raíz de los dos goles del Mallorca, se vieron todas las lagunas que tienen los colchoneros a la hora de afrontar situaciones de adversidad en el marcador. De hecho, está temporada los rojiblancos solo han podido remontar uno de los trece partidos oficiales en los que se han puesto por detrás en el marcador. La falta de Diego, que fue uno de los jugadores claves de aquella remontada en el estadio olímpico de Roma ante la Lazio (3-1), se notó en exceso durante la última media hora de juego. Y es que, por momentos, el Atlético recordó a aquel equipo plano y sin ideas que no fue capaz de remontar en el Coliseum Alfonso Pérez ante un rival que jugó una hora con 10 futbolistas.

Bien es cierto que ayer, con la entrada de Mérida y Turan, el equipo tuvo más control de balón y mayor capacidad de combinación en el centro del campo (y mucha mejor actitud, sobre todo), lo cual les permitió encerrar a un Mallorca que jugó con últimos 37 minutos con un jugador menos. Pero a pesar de ello, los minutos finales dejaron al descubierto los tremendos problemas que tienen los rojiblancos a la hora de generar espacios ante defensas cerradas.

¿Fue un planteamiento acertado?

Teniendo en cuenta que el Atlético ha perdido el 77% de los partidos oficiales en los que se ha puesto por detrás en el marcador esta temporada (10 de 13), uno podría pensar que seria erróneo cualquier planteamiento que no suponga salir a un partido en busca del primer gol. Pero en vez de entrar en ese debate, lo que intentaremos explicar son los motivos por los cuales puede ser lógico jugar así en ESTE partido ante ESTE rival (partiendo de la base de que fue algo premeditado).

El Mallorca, como avisábamos en la previa, es un equipo que juega con una gran disciplina táctica, la cual les permite recuperar muchos balones en zonas comprometidas, para luego acabar haciendo daño a sus rivales a la contra. Teniendo en cuenta que el Atlético jugó en el equipo titular sin Diego (lesionado) y Turan, sus dos jugadores de mayor visión, no seria extraño pensar que si los rojiblancos hubieran querido llevar la iniciativa en el juego, podían haber sido victimas de esas contras del Mallorca. Quizá para evitar eso, los de Simeone renunciaron a la transición por el centro del campo, buscando un juego directo con el que no fueron capaces de sorprender a una defensa mallorquina que estaba muy bien situada sobre el césped en todo momento.  

Evidentemente, el momento en el que el Atlético se puso por detrás en el marcador, el planteamiento automáticamente se convierte en erróneo, puesto que su objetivo principal era precisamente evitar esa situación de adversidad en el marcador. Pese a ello, cabe resaltar que los goles encajados no fueron culpa del planteamiento sino de la concentración. Y es que, el primer gol llega tras una acción en la que el Mallorca ganó hasta tres veces la segunda jugada tras despejes de los defensas rojiblancos, mientras el segundo fue a raíz de un error táctico muy grave de Godín

-El inicio de la jugada

-El nacimiento de la ocasión

-La definición

 

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