La transición vital

En una de sus primeras entrevistas como técnico del Real Madrid, al ser preguntado sobre la posibilidad de que el equipo blanco practique un fútbol de posesión, el portugués José Mourinho contestó que la clave principal para un equipo que pretende llevar la iniciativa en el juego, es que sus jugadores “sepan qué hacer tras perder el balón”. Esta es precisamente la característica que mejor define el éxito que ha tenido el Barcelona de Guardiola en las ultimas cuatro temporadas. De hecho, la principal diferencia entre el equipo de Pep y el de Cruyff es que el actual Barça no solo ataca como conjunto, sino que además sabe defender de forma compacta. Este es uno de los motivos por los cuales, a pesar de ser un equipo que acumula al menos 8 futbolistas en campo rival en casi todas sus acciones ofensivas, apenas sufre contrataques de sus adversarios. El otro, obviamente, es que los de Guardiola saben mover el balón con tal eficacia que apenas lo pierden.

En este artículo intentaremos explicar que la transición más decisiva en un partido de fútbol es aquella en la que los futbolistas de un equipo deben decidir, en cuestión de segundos, como reaccionar ante situaciones de perdida de balón. En este sentido, el aspecto más determinante es el posicionamiento de los jugadores en el momento en el que se produce el robo por parte del rival. ¿Cuántos futbolistas DEBEN estar detrás del balón en el momento de la perdida? Esta es una pregunta difícil de contestar. ¿Por qué? El fútbol se caracteriza por las situaciones dinámicas, las cuales hacen imposible establecer un número concreto de jugadores que debe haber en distintas zonas del campo en determinados momentos. La forma correcta de interpretar ese problema es entender que las perdidas son más peligrosas si se producen en ciertos sectores del campo

Obviamente, el reparto de campo que aparece en el dibujo de la parte superior es muy generalizado, con algunos matices importantes. Por ejemplo, no sería excesivamente peligroso perder un balón en la zona 1 si tu planteamiento te permite tener muchos jugadores detrás del balón en el momento del robo. O por lo menos, seria menos peligroso que si pierdes un balón en la zona 2 teniendo 5 futbolistas por delante del balón en el momento de la perdida. Lo más importante es entender que las perdidas que se producen por el centro del campo son mucho más peligrosas que aquellas que se producen en banda. ¿Por qué?

Aclarado lo anterior, es evidente que las PAUTAS de movimiento no pueden ser las mismas cuando el balón transita por la banda que cuando lo hace por el centro. El objetivo principal es que el equipo tenga en todo momento una buena disposición táctica, que le permita reaccionar con eficacia ante perdidas de balón en cualquier zona del campo. Por ejemplo…

Planteamiento ambicioso

Como podemos observar en el dibujo (1), cuando el equipo pierde el balón, busca achicar los espacios en la zona donde se produce el robo, para que el jugador rival no encuentre apoyos para salir a la contra. Creamos una situación de 3 contra el poseedor del balón, a la que intenta incorporarse lo antes posible el jugador más adelantado por el costado derecho. Los futbolistas que pertenecen al sector izquierdo del campo retroceden VERTICALMENTE, a medida que vaya saliendo el rival de su campo. ¿Por qué no basculan hacía el centro? 1) Ya tenemos cuatro futbolistas defendiendo la acción en superioridad numérica en la zona de la perdida. 2) Si recuperamos el balón, necesitamos jugadores abiertos para poder sorprender al rival con espacios por delante.

¿La dificultad? El campo de fútbol mide 100 metros de largo y 50 de ancho. Teniendo esto en cuenta, es evidente que los TODOS los futbolistas deben estar muy bien POSICIONADOS para poder llegar a defender esta acción en SUPERIORIDAD NUMERICA. Eso requiere un gran entendimiento, algo que solo se consigue con el paso de los partidos. No es inmediato.

 

El objetivo fundamental debe ser minimizar las perdidas en esas zonas. ¿Por qué? Son acciones difíciles de defender, de las que los rivales pueden sacar mucho provecho. ¿Cómo minimizar las perdidas? Al estar moviendo el balón en una zona tan arriesgada, el equipo debe estar más protegido tácticamente. ¿Cómo? Cualquiera de los tres mediocentros que tenga el balón en su posesión, debe tener al menos un jugador del centro del campo detrás de él ofreciéndole un apoyo. Así, minimizamos el riesgo de pérdidas, puesto que en el caso de que el rival no nos permita avanzar, siempre podemos jugar hacía atrás para reorganizar el ataque.

¿Cómo reaccionar ante los POCOS robos que se produzcan? La idea general es la misma que la expuesta en el dibujo (1). Achicar espacios y crear situaciones de 3 contra el poseedor del balón. Obviamente, es más difícil en este caso porque tenemos muchos jugadores abiertos, a los que les costaría llegar a hacer el achique por el centro. ¿Solución? Faltas tácticas. ¿Error común? Repliegue intensivo…

¿Por qué es un error replegar? Hay demasiados jugadores delante del balón en el momento de la perdida. Genera la siguiente situación… 

Los jugadores que estaban adelantados al balón en el momento de la perdida no pueden unirse al repliegue, dejando una situación de ¿superioridad numérica? al rival ante nuestra defensa. El hecho de que les hayamos regalado 30 metros, les permitiría generar una acción de mucho peligro ante nuestra portería.

Planteamiento conservador

El punto en común de todas las situaciones expuestas previamente es que hay al menos 5 futbolistas por delante del jugador que tiene el balón en su posesión EN EL CENTRO DEL CAMPO. Lógicamente, no todos los entrenadores utilizan planteamientos tan arriesgados. Sin ir más lejos, el éxito (doblete europeo) del Atleti de Quique Sánchez Flores se forjó gracias a la utilización de un planteamiento que era muy conservador en ataque. De hecho, el equipo del técnico madrileño CASI nunca tenía más de 4 jugadores por delante del balón.

¿Desventajas? 

El equipo se debilita ofensivamente. Le cuesta marcar goles. Además, al tener pocos apoyos en ataque, acaba perdiendo muchos balones, lo cual le hace pasar más tiempo defendiendo que atacando.  

¿Ventajas?  

Permite un repliegue solido al haber muchos jugadores por detrás del balón en todo momento. Evita que el rival, tras recuperar el balón, encuentre acciones de superioridad numérica cerca de nuestra área.

¿Planteamiento ambicioso o conservador?

Depende del nivel de tus mediocentros. No es lo mismo tener a Xavi y Busquets en la zona d creación, que saben proteger el balón como nadie y apenas realizan pases defectuosos, que jugadores como Mario Suarez o Gabi Fernández, que son más propensos a perderlo en zonas comprometidas. Solo los equipos que sean capaces de minimizar las perdidas de balón en zonas peligrosas están verdaderamente preparados para tener una vocación ofensiva, la cual les permita acumular muchos jugadores en campo contrario que ofrezcan apoyos entrelineas al compañero que tiene el esférico en su posesión. 

La implicación del estilo de juego

Un equipo que no sabe reaccionar ante las perdidas de balón jamás encontrara un equilibrio que le permita competir con un cierto nivel de consistencia. Este hecho, que tiene que ver con la disciplina táctica, es totalmente independiente del estilo con el que decida jugar ese equipo. Sin ir más lejos, tenemos dos buenos ejemplos en el Atlético de la primera mitad de está temporada…

1)      El conjunto entonces dirigido por Gregorio Manzano perdió en el Santiago Bernabéu (4-1). A pesar de presionar bajo y ceder la iniciativa de juego al Real Madrid (71% de posesión), los rojiblancos encajaron el segundo y tercer gol en situaciones donde los blancos les pillaron desprevenidos en defensa. ¿Qué ocurrió? Los colchoneros pisaron el campo del Madrid en contadas ocasiones, pero cada vez que no eran capaces de finalizar sus ataques en tiro, los blancos les crearon situaciones peligrosas a la contra. ¿El problema fue perder el balón? No, porque es imposible finalizar TODOS los ataques en tiro. El problema fue la nula capacidad de reacción que demostraron tener los colchoneros tras perder el esférico aquel día.

2)      El Atlético perdió ante el Betis en casa (0-2) llevando la iniciativa de juego. Aquel día los rojiblancos tuvieron un 67% de posesión, realizaron casi el doble de pases que los de Mel (640 vs. 332), llegaron 64 veces (vs. 14) al área del Betis y tiraron 30 veces a portería (vs. 5). ¿Qué ocurrió? Los andaluces, que trabajaron con una buena disciplina táctica en todo momento, recuperaron un balón cerca del centro del campo en el minuto 53. La segunda línea del Atlético no supo hacer el achique, y tras un cumulo de errores individuales de los zagueros, quizá propiciados por el excesivo espacio que regalamos en defensa, se generó el gol del joven Pozuelo. El segundo se fabricó tras una perdida en campo propio.

Sobre Mohit