Post-partido: Atlético de Madrid 4-2 Valencia

Atlético le dio un repaso futbolístico a un Valencia irreconocible anoche en el Vicente Calderón. Los rojiblancos superaron a los de Emery en todas las facetas de juego, y ni siquiera el sospechoso gol de Jonás al borde del descanso les hizo perder la concentración. Y es que los de Simeone salieron como un rodillo a la segunda mitad, en la que encontraron dos goles en los primeros diez minutos y pudieron dejar la eliminatoria completamente sentenciada si no fuera por el gol de Ricardo Costa en el último segundo del partido. En cualquier caso, la renta de ‘un gol y medio’ es buena teniendo en cuenta que el conjunto rojiblanco lleva 10 victorias consecutivas en la Europa League y sobre todo, por el carácter con el que han competido en el primer partido de la eliminatoria. El único foco de esperanza para los de Emery son las jugadas a balón parado, que fueron muy mal defendidas por los de Simeone durante todo el encuentro.

El primer tiempo fue más táctico de lo esperado, cosa que no impidió al Atlético a llevar el peso del juego. En este sentido, los mediocentros colchoneros ganaron completamente la partida a Tino Costa y Mehmet Topal, que sobre el papel parecían dos de los jugadores claves del Valencia para esta eliminatoria. Mario y Gabi, en vez de buscar la pausa y el dominio de la posesión, intentaron transportar el balón con velocidad para encontrar a los atacantes con espacios por delante. Esos espacios fueron muy bien aprovechados en la primera parte por Arda Turan, que aparte de fabricar la jugada que dio paso al gol de Falcao, llevó todo el peligro del Atlético en ataque. El turco hizo despliegue de su gran técnica y movilidad durante los primeros 45 minutos, algo que le permitió penetrar con suma facilidad el débil sistema defensivo del conjunto dirigido por Unai Emery. A pesar de todo, los valencianos llegaron al descanso con un empate que se produjo tras la salida de un córner que no debió ser señalado por falta previa de Rami a Courtois.

Lejos de deprimirse tras encajar un gol psicológico, los de Simeone salieron al segundo tiempo convencidos de que podían dejar la eliminatoria sentenciada. Tanto es así que los rojiblancos volvieron a adelantarse en el marcador a poco de comenzar la segunda mitad. La jugada del gol se produjo tras una falta de Feghouli a Diego en el sector derecho de la defensa del Valencia. El brasileño fue precisamente el que lanzó la falta, para poner un balón perfecto que remató Miranda libre de marca desde el punto de penalti. A raíz del gol se vieron los mejores minutos del Atlético, en los que los colchoneros ahogaron a un Valencia que no supo enlazar prácticamente ninguna jugada de ataque en la segunda parte. A eso se sumaron los constantes errores de los de Emery en la salida de balón, que fueron provocados por la presión asfixiante a la que sometieron atacantes rojiblancos a los zagueros del Valencia. Esa presión fue la que provocó el tercer y cuarto gol del Atlético, que fueron acciones resueltas con maestría por nuestros delanteros.

Tras el 4-1, lejos de guardar la ropa y proteger el resultado, los rojiblancos siguieron atacando en busca de ampliar aun más la ventaja. En esas, Filipe profundizó un par de veces por su banda para acabar metiendo centros imprecisos al área a los que no pudieron llegar ni Falcao ni Adrián (49 goles oficiales entre los dos está temporada). Mientras tanto, no hubo noticias del Valencia en ataque prácticamente hasta la última jugada del partido, donde los de Emery volvieron sacar petróleo a la salida de un córner, está vez por un inoportuno resbalón de Courtois en el momento del remate de Ricardo Costa.

La ausencia de cansancio 

Si bien tras la goleada ante el Madrid decíamos que era prácticamente la primera vez que el Atlético se vio superado físicamente por su adversario, ante el Valencia quedó reflejado que el equipo de Simeone tiene gasolina suficiente para encarar con garantías los partidos que le quedan de aquí al final del campeonato. Bien es cierto que nos enfrentábamos ante un Valencia que venia arrastrando importante sobrecarga de partidos, pero la superioridad que mostraron en términos de intensidad los rojiblancos estuvo a la altura de los primeros partidos de la era Simeone. Todo eso jugando con los mismos once jugadores durante los primeros 81 minutos del partido, que es cuando el técnico argentino decidió realizar el primer cambio.

Los cuatro fantásticos

Desde su primer partido en el Atlético, la afición siempre le reclamó a Simeone alinear consistentemente al cuarteto Turan – Diego – Adrián – Falcao en el frente del ataque. Pues bien, esos cuatro futbolistas fueron claves anoche para certificar el mejor partido que ha realizado el Atlético está temporada. El turco, como bien hemos comentado previamente, volvió completamente loca a la zaga valenciana en la primera mitad, mientras Diego fue fundamental al dar las asistencias del segundo y el cuarto gol. Por su parte, los dos delanteros volvieron a mostrar la eficacia a la que nos tienen acostumbrados en las noches europeas. Tanto es así que entre los dos ya suman 20 goles en competición europea está campaña. De hecho, con el doblete de anoche, Falcao ha igualado a Huntelaar como el máximo goleador de esta edición de la Europa League (10 goles).

El dato

Con la de anoche, ya son 10 las victorias que ha logrado el Atlético de manera consecutiva en la Europa League. Por otra parte, se convirtió en el primer equipo de la historia en lograr 15 triunfos en competición europea en la misma temporada. Que siga la racha…

PD: Diego jugara en Mestalla apercibido de sanción. Necesitamos su mejor versión en el campo del Valencia para tener opciones de pasar a la final, donde sin él seriamos mucho menos equipo.

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