Onda Vaselina

Quien se presta a ser entrevistado por la BBC sabe a lo que va; un interrogatorio civilizado en el que cualquier traspiés puede ser utilizado en tu contra, cualquier esqueleto en el armario puede ser desenterrado y los trapos sucios suelen salir a la luz. Las preguntas son punzantes: “Es verdad que mientras usted votaba en el parlamento una ley contra la inmigración ilegal, su asistenta carecia de papeles?”. Ante una respuesta vaga o una evasiva, el entrevistador repite la pregunta, y si el entrevistado trata de escabullirse, no se le permite; si miente, el entrevistador se lo hace ver. En directo.  Una entrevista en la BBC radio es, para un entrevistado con algo que ocultar, lo mas parecido a una una visita al proctólogo.

Esto viene a cuento de las últimas entrevistas concedidas por Miguel Angel Gil Marín en la radio española. Un personaje que cualquier periodista británico esperaría con el colmillo (retorcido) goteando de anticipación. Un tipo que, tras haber sido condenado por estafar a su club, vendiéndole jugadores amateur brasileños y africanos que nunca pasaron de tercera división a precio de estrella internacional, se ha visto envuelto en una retahila de fichajes a cual mas extraño y sospechoso, incluyendo a varios jugadores que entraron y salieron del club sin haber pisado el Calderón, ni haber sido presentados; en algunos casos, sin que el mismo fichaje fuese oficialmente  reconocido por el propio club. Un personaje cuyo origen como propietario del tercer club de futbol de España en número de socios, proviene de un robo a sus aficionados que fue sentenciado en firme por el Tribunal Supremo. Un tipo que consistentemente oculta el hecho de que el suelo sobre el que se erige la peineta no pertenece al Atlético de Madrid. Un individuo que es capaz de afirmar en vivo y en directo para toda España que con la venta de Falcao el club eliminará su deuda; y eso a pesar de que, sólo la que tiene el club con hacienda, es –o al menos era el año pasado- más o menos cuatro veces superior a la cláusula de rescisión del colombiano; Un tipo que habla de esa deuda como si fuere una maldición bíblica que le cayó al club en tiempos inmemoriales, sin mencionar que, tras “adquirir” su padre las acciones, el contador de la deuda se hubo, por ley, de poner a cero. Claro que este hombre no tiene rubor en decir que solo una parte minúscula de sus acciones vienen de su padre, mientras que la mayoría provienen de ampliaciones de capital posteriores; ampliaciones que están recurridas ante la justicia, y alguna anulada por el juez.

Semejante material haría salivar a cualquier periodista de la BBC, y me imagino que a cualquier otro periodista digno de serlo. Pero esto es es España y la COPE y la SER se parecen a la BBC lo que el Pato Sosa a Bernardo Scuster. Asi que cuando el director general del Atlético de Madrid acude a una entrevista en la radio, el que va de visita al proctólogo no es Gil Marín sino el oyente, mientras que el periodista, mas bien, hace de vaselina. Las preguntas se las dejan botando y al pie; jamás le cuestionan sus respuestas, ni le ponen ante sus contradicciones. Como mucho, se oye al periodista decir algo asi como “Miguel Angel, ya se que esto es desagradable pero se lo tengo que preguntar: Que les responde a esos que van diciendo por ahí que usted robó las acciones del club?…”. Si ante la menor pregunta mínimamente incómoda el señor Gil Marín responde faltando a la verdad, o se escabulle, o sale por peteneras, pues se le deja estar y cambiamos de tema. Si afirma sin que le tiemble la voz que la venta de Falcao acabaría con la deuda del club, nadie se lo cuestiona a pesar de ser obvia y manifiestamente falso. Muy al contrario; bien durante la misma entrevista o en los escritos que publica la prensa sensacionalista (As, Marca, etc.) en los días posteriores, muchos periodistas hacen de altavoz de esas mentiras, las justifican con la complicada situación económica del club, cuando no del propio país o de Europa en general, y retuercen la realidad lo que haga falta hasta que se adecúe a lo dicho por el dirigente Atlético. Así, la venta del Calderón traerá todo tipo de beneficios a largo plazo -sin que el periodista ponga en duda la propiedad del suelo; la deuda del club sera subsanada con la venta de su estrella, (la cual es es pronosticada por el director general del club el dia después de que su equipo se encarame al primer puesto de la clasificación, o la afición este aún en Neptuno celebrando la supercopa) sin que el periodista le pregunte si es que la deuda del club ha sido reducida de la noche a la mañana a 60 millones de Euros, por algun milagro divino; Si no aparece por el Calderón no es por miedo a que le piten, ni porque no le guste el fútbol, sino porque se pone nervioso -sin que el periodista le pregunte por qué entonces no se pierde las finales europeas. Si el club va ahora primero en la liga y salió campeón de la Europa League y la Supercopa Europea, hay que agradecérselo a la gran labor del “mejor directivo del mundo” que es quien fichó a Falcao y a Simeone, y es por tanto el ultimo responsable del estilo de juego que esta enamorando al Calderón -sin que el periodista se cuestione entonces que es lo que se supone que hace el director deportivo, si Gil Marín es el que ficha, y ni si quiera mencione, así de pasada, que a Simeone lo pidió a gritos la grada durante los meses en que el entrenador era Gregorio Manzano, a quien se le encargó que el equipo jugase como el Arsenal o el Barcelona, y que el actual (magnífico) estado del primer equipo es fruto de la mas pura casualidad.

Así son las cosas.  Las causas últimas por las que la familia Gil sigue al mando del Atleti a pesar de todos sus desmanes son complejas, y espero poder ir explicando mi perspectiva sobre muchas de ellas en el futuro. He querido empezar por ésta: que el Atlético es parte de un país que, en lugar de la BBC, tiene a Onda Vaselina.

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