El sueño y la realidad de Falcao

28 de 33 puntos. El segundo mejor arranque liguero de nuestra historia. Tan solo tres puntos por detrás del Barça y cinco por delante del eterno rival. Era normal que en una situación como esta la prensa difundiera rumores sin fundamento acerca del futuro de alguna estrella de la plantilla con el fin de desestabilizar al equipo. Lo que no es tan normal es que sea el propio futbolista, y menos tratándose de Falcao, el que haya decidido alimentar un debate innecesario entorno a su posible marcha del conjunto rojiblanco. “No dejo de soñar, en algún momento quisiera ir a un equipo diferente”. Esta frase del colombiano a una emisora de radio de su país ha desatado todo tipo de especulaciones. Algunos medios apuntan que estas declaraciones no son más que una forma para expresar su disconformidad con la decisión que ha tomado Simeone de reservarlo durante la fase de grupos de la Europa League, mientras otros afirman que ya podría tener cerrado un acuerdo para fichar por el Chelsea el próximo verano.

Para poder analizar los posibles motivos que tenga Falcao para abandonar el conjunto rojiblanco, primero habría que considerar las cosas que este club y el equipo le proporcionan. El colombiano a día de hoy forma parte de un conjunto sobradamente competitivo, que está plantándoles batalla a los dos gigantes de la liga y en el que el ‘9’ ha alcanzado el rango de tercer mejor jugador del planeta, únicamente superado por Messi y Ronaldo. A tenor de esto, no sería muy sensato por su parte querer fichar por el Madrid o el Barça, puesto que en ese caso estaría aceptando vivir bajo la sombra de uno de los dos jugadores que actualmente son considerados mejores que él. Eso inevitablemente le impediría satisfacer su deseo de seguir creciendo (y si no, que se lo pregunten a Benzema o a Villa).

La premier puede ser una muy buena alternativa, en vistas de que allí hay principalmente dos clubes que pueden colmar sus deseos de mejorar tanto económicamente como sobre todo deportivamente. Ahora bien, aparte de la dificultad que entraña aclimatarse a un fútbol tan distinto al español, también cabe resaltar que tanto el Chelsea como el Manchester City son conocidos por exigir una gran movilidad a sus delanteros. En este sentido, aun sin dudar del potencial y la capacidad que tiene Falcao de seguir mejorando su juego, cabe apuntar que tendrá dificultades para adaptarse a ese perfil, ya que el colombiano destaca tanto por su instinto depredador dentro del área como por su inutilidad lejos de la misma. ¿El Chelsea puede adaptar su estilo de juego a las virtudes de Falcao? Puede hacerlo, pero recordemos que no lo hizo ni para Torres (58 millones) ni para Shevchenko (45 millones). ¿Y el City? Ya tiene a Agüero, Tevez y Dzeko…

Más allá de las cuestiones tácticas previamente expuestas, está el hecho de que ningún club le ofrecerá inmediatamente a Radamel el estatus de líder que le brindó el Atlético de Madrid desde el día que pisó el Vicente Calderón por vez primera como jugador colchonero. En este sentido, es cuanto menos destacable la estupenda campaña que organizó el departamento de marketing para reforzar sus opciones de cara a ganar el Balón de Oro. A eso se suma el apoyo del club a la iniciativa propuesta por la embajada colombiana de vender entradas para el partido ante el Getafe a precio reducido para que unos 4000 colombianos pudieran rendir homenaje a su ídolo. Tampoco nos olvidemos de que el delantero tuvo la oportunidad de lucir el brazalete de capitán en su partido número 60 con el equipo y más allá de eso, se ha convertido en el ‘jefe’ del vestuario a pesar de ser uno de los recién llegados. Todo eso es un reflejo inequívoco de los privilegios que atesora el colombiano en el Atlético y que difícilmente podrá acaparar en un club de mayores dimensiones.

Todo lo expuesto hasta ahora se limita a las cuestiones deportivas que tendría que estudiar Radamel Falcao García a la hora de decidir en qué medida seria beneficioso para su carrera marcharse del conjunto rojiblanco al término de la presente temporada. Pero todavía existe una variable sobre la que no sabemos hasta que punto tiene influencia el propio futbolista. Nos referimos a la variable Mendes – Gil Marín. Hasta la fecha se desconocen las condiciones bajo las cuales se realizó este fichaje y por lo tanto, es difícil determinar quien tiene potestad para decidir sobre el futuro del delantero cafetero. Él mismo reconoció hace poco en una entrevista que la decisión de permanecer en el club “no depende de mi”. Así las cosas, no queda otra que cruzar los dedos y esperar que se vuelvan a alinear los astros para que la parroquia rojiblanca pueda seguir disfrutando un año más de los rugidos de su tigre.

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